La próxima generación de consolas de Sony y Microsoft empieza a generar debate incluso antes de que ambas compañías presenten oficialmente sus nuevas máquinas. Según las últimas filtraciones, la futura PlayStation 6 (PS6) tendría un coste de fabricación aproximadamente 200 dólares inferior al de la próxima Xbox, cuyo hardware principal se conoce internamente con el nombre en clave Magnus, vinculado al proyecto Project Helix. Sin embargo, esta diferencia no implicaría necesariamente que la consola de Sony fuese económica, ya que su precio de venta podría superar los 1.000 dólares.
PS6 y Project Helix: dos consolas con costes de fabricación muy elevados
La información procede de Kepler_L2, un conocido insider que durante los últimos meses ha compartido detalles sobre el hardware de próxima generación de Sony y Microsoft. Según sus declaraciones, recogidas en la red social X, la diferencia entre los costes de los materiales de ambas máquinas rondaría los 200 dólares a favor de PlayStation 6.
Aunque esta cifra podría sugerir que Sony tiene una ventaja económica en el desarrollo de su próxima consola, hay que tener en cuenta que el coste de fabricación no determina por sí solo el precio final que pagarán los consumidores. También influyen factores como la distribución, los impuestos, los márgenes comerciales y la estrategia de cada compañía.
Además, Sony todavía no ha confirmado oficialmente estas cifras, por lo que deben interpretarse como estimaciones procedentes de filtraciones y no como datos definitivos.
La memoria RAM y el almacenamiento dispararían el coste de PS6
Uno de los aspectos más preocupantes de estas informaciones es el elevado precio de los componentes de memoria. Según Kepler_L2, la memoria RAM y el almacenamiento de PS6 tendrían por sí solos un coste superior a los 680 dólares, una cantidad extraordinariamente elevada para dos elementos de hardware.
El fñiltrador atribuye esta situación al encarecimiento de la memoria RAM y de la memoria flash NAND, cuyos precios, según su explicación, habrían llegado a multiplicarse por cinco. Entre los factores que estarían detrás de esta subida se encuentran el crecimiento de los centros de datos dedicados a la inteligencia artificial generativa, la competencia por conseguir componentes, los aranceles comerciales y las tensiones internacionales.
Las grandes empresas tecnológicas que construyen infraestructuras de inteligencia artificial cuentan con una enorme capacidad de inversión y pueden pagar precios elevados para asegurarse el suministro de memoria. Esto añade presión sobre una industria de electrónica de consumo que necesita estos mismos componentes para fabricar consolas, tarjetas gráficas, PC y otros dispositivos.
Sony y Microsoft no habrían previsto esta crisis hace cinco años
Kepler_L2 también ha defendido que las dos compañías llevan años trabajando en sus respectivas consolas y que ninguna habría previsto una escalada de precios de esta magnitud cuando comenzó el desarrollo de la nueva generación.
«La gente tiene que entender que diseñar una consola es un proceso que lleva más de cinco años. Sony y Microsoft nunca quisieron lanzar consolas a más de 1.000 dólares», explicó el filtrador en X.
Esta reflexión apunta a un problema importante para ambas empresas: los diseños de hardware se planifican con años de antelación, mientras que el mercado de componentes puede cambiar radicalmente durante ese periodo. Si la memoria y otros elementos esenciales terminan costando mucho más de lo previsto, los fabricantes deben decidir si absorben parte del sobrecoste, reducen sus márgenes o trasladan una parte importante de la subida al precio de venta.
En el caso de PlayStation 6, el supuesto coste de más de 680 dólares correspondiente únicamente a la RAM y al almacenamiento ayudaría a explicar por qué su precio final podría situarse muy por encima del de las consolas actuales.
Project Helix podría costar entre 1.200 y 1.800 dólares
Por su parte, Magnus es el nombre en clave asociado al hardware principal de Project Helix, la próxima plataforma de Xbox. Las informaciones que circulan sobre este dispositivo apuntan a un precio de lanzamiento que podría situarse entre los 1.200 y los 1.800 dólares, aunque Microsoft todavía no ha confirmado ninguna cifra.
Si estas estimaciones terminan acercándose a la realidad, la nueva máquina de Microsoft podría posicionarse en un segmento de precio muy superior al de las consolas tradicionales. Su coste dependerá, entre otros aspectos, de la potencia del hardware, la configuración elegida y la estrategia comercial que adopte la compañía.
La diferencia de aproximadamente 200 dólares en el coste de los materiales también podría contribuir a explicar por qué PS6 tendría más posibilidades de ofrecer un precio inferior al de la nueva Xbox, aunque no garantiza que exista esa misma diferencia en las tiendas.
Sony también estaría preparando una PS6 portátil
La próxima generación no se limitaría necesariamente a una única consola por fabricante. Según las filtraciones, Sony estaría desarrollando Project Canis, un dispositivo portátil relacionado con la futura familia PlayStation 6.
Microsoft, por su parte, también podría ampliar Project Helix con alternativas más económicas y menos potentes, posiblemente incluyendo un dispositivo portátil fabricado internamente o mediante la colaboración con terceros.
La estrategia permitiría a ambas compañías llegar a diferentes tipos de jugadores sin obligar a todo el mundo a pagar el precio de sus modelos más avanzados. No obstante, por el momento, tanto las características como los precios y los planes comerciales de estos dispositivos siguen pendientes de confirmación oficial.
¿Será PS6 más barata que la próxima Xbox?
Por ahora, las filtraciones dibujan un escenario en el que PlayStation 6 tendría un coste de fabricación inferior al de Project Helix, pero seguiría siendo una consola potencialmente muy cara. La subida del precio de la memoria y del almacenamiento podría convertirse en uno de los mayores obstáculos para mantener un precio competitivo durante la próxima generación.
Conviene recordar que los 200 dólares de diferencia se refieren al coste estimado de los materiales, no a una diferencia confirmada entre los precios de venta. Tampoco existe todavía un precio oficial para ninguna de las dos consolas.
Si estas previsiones se cumplen, Sony podría contar con cierta ventaja frente a Microsoft, aunque ambas empresas tendrán que encontrar un equilibrio entre potencia, costes y accesibilidad. La gran incógnita será si finalmente consiguen ofrecer hardware de nueva generación a un precio razonable o si el encarecimiento de los componentes termina convirtiendo las próximas consolas en productos mucho más exclusivos.
