Un posible cambio que sacudiría Game Pass

Microsoft podría estar planteándose uno de los cambios más importantes en la historia de Xbox Game Pass. Según el periodista Jez Corden, del medio Windows Central, la compañía estaría valorando que el próximo Call of Duty que muchos rumores sitúan como una nueva entrega de Modern Warfare no se incluya en el servicio desde el primer día.

De confirmarse, sería un movimiento muy significativo, ya que el lanzamiento de grandes títulos day one ha sido uno de los pilares fundamentales de la estrategia de Xbox en los últimos años.

El problema: un gigante difícil de encajar

El principal motivo detrás de esta posible decisión estaría en el propio tamaño de la franquicia Call of Duty. Según Corden, incluir un título de este calibre en Game Pass desde su lanzamiento podría descompensar el modelo económico del servicio.

Por un lado, un juego así absorbe gran parte del valor percibido de la suscripción, convirtiéndose prácticamente en el único motivo para pagarla en ese momento. Por otro, también podría afectar a las ve.ntas directas del juego, reduciendo ingresos en un producto que históricamente ha generado cifras millonarias cada año.

¿Un Game Pass más caro o con más niveles?

Este escenario abre la puerta a un posible cambio más profundo en la estructura de Xbox Game Pass. Entre las opciones que se barajan está la creación de nuevos niveles de suscripción, donde ciertos títulos de gran peso —especialmente los orientados a juego como servicio— podrían quedar reservados para planes superiores.

No sería la primera vez que Microsoft ajusta su estrategia en este sentido. De hecho, el servicio ya experimentó una subida de precios reciente, afectando tanto a PC Game Pass como a Game Pass Ultimate, lo que indica que la compañía sigue buscando el equilibrio entre valor y rentabilidad.

Activision Blizzard y una decisión clave

La situación resulta aún más interesante si se tiene en cuenta la compra de Activision Blizzard por parte de Microsoft. Desde entonces, Call of Duty se ha convertido en uno de los grandes reclamos potenciales para Game Pass.

Por eso, dejar fuera su estreno sería una decisión especialmente llamativa, ya que pondría a prueba hasta qué punto Xbox está dispuesta a priorizar la sostenibilidad del servicio frente al atractivo inmediato para los jugadores.

Un movimiento que podría redefinir la estrategia

Si finalmente este cambio se hace realidad, marcaría un antes y un después en la filosofía de Game Pass. Durante años, la promesa del “todo desde el día uno” ha sido clave para atraer usuarios, pero títulos del tamaño de Call of Duty podrían obligar a replantear ese modelo.

Por ahora, Microsoft no ha hecho declaraciones oficiales, por lo que todo se mantiene en el terreno de la especulación. Sin embargo, el simple hecho de que esta posibilidad esté sobre la mesa ya refleja los retos a los que se enfrenta el modelo de suscripción en el gaming moderno.

¿Te parecería bien pagar más por Game Pass para tener Call of Duty día uno, o prefieres que lo dejen fuera y mantener el precio actual?

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