El reciente anuncio de Sony Interactive Entertainment de poner fin a la fabricación de juegos físicos para PlayStation a partir de enero de 2028 ha provocado una enorme polémica entre jugadores, coleccionistas y profesionales del sector. Para muchos, la noticia supone el principio del fin del formato físico en el ecosistema PlayStation. Sin embargo, la decisión no ha surgido de la noche a la mañana.
Durante los últimos años, Sony ha ido reestructurando de forma progresiva toda su infraestructura dedicada a la fabricación de discos, cerrando numerosas plantas de producción y reduciendo considerablemente su capacidad industrial. Un proceso que ahora parece cobrar todo el sentido tras el anuncio oficial de la compañía.
Décadas fabricando discos para la industria del entretenimiento
La producción de discos ha sido durante muchos años una parte importante del negocio de Sony. A través de Sony Digital Audio Disc Corporation, la empresa ha fabricado durante décadas CD, DVD, UMD y discos Blu-ray, tanto para sus propios productos como para otras compañías del sector del entretenimiento y los videojuegos.
La actividad de esta división comenzó en 1983 y, con el paso de los años, llegó a convertirse en una de las ramas industriales más importantes de la compañía, abasteciendo a mercados de todo el mundo.
Los cierres comenzaron hace más de una década
Aunque el anuncio del abandono del formato físico ha sorprendido a muchos jugadores, la realidad es que Sony llevaba años reduciendo progresivamente su infraestructura de fabricación.
Entre las décadas de 2010 y 2020, la compañía inició un importante proceso de reestructuración que afectó a numerosas plantas repartidas por distintos países. A medida que el mercado digital ganaba protagonismo, la necesidad de mantener una red tan amplia de fábricas comenzó a disminuir.
De las aproximadamente 30 plantas que llegaron a operar a nivel mundial, más de la mitad fueron cerrando con el paso de los años.
Solo unas pocas plantas siguen en funcionamiento
Actualmente, la mayor parte de la producción se concentra en un reducido número de instalaciones.
Las fábricas situadas en Shizuoka e Ibaraki, en Japón, continúan siendo algunas de las principales plantas operativas de Sony. A ellas se suman otros centros de producción ubicados en países como China, Estados Unidos, Reino Unido, Francia, República Checa, Suecia y Australia.
Muchos de los cierres se produjeron durante los años marcados por la pandemia de coronavirus, un periodo que aceleró la transformación digital de numerosos sectores tecnológicos.
En España también hubo consecuencias. Una de las instalaciones que Sony mantenía en Alcorcón (Madrid) cesó su actividad en 2021, formando parte del proceso global de reorganización de la compañía.
Una transición impulsada por el crecimiento del formato digital
La reducción de la producción física forma parte de una estrategia que Sony llevaba preparando desde hace años.
El crecimiento constante de las compras digitales ha provocado una profunda transformación en la industria del videojuego, obligando a las compañías a adaptar sus infraestructuras a unos hábitos de consumo muy diferentes a los de hace una década.
Como consecuencia de esta reorganización, Sony ha concentrado gran parte de su producción en un número mucho menor de macroplantas, un proceso que también ha supuesto la desaparición de numerosos puestos de trabajo relacionados con la fabricación de soportes físicos.
Una decisión que sigue generando rechazo
Pese a que los antecedentes apuntaban a que este movimiento podía producirse tarde o temprano, la confirmación oficial ha sido recibida con preocupación por una parte importante de la comunidad.
Muchos jugadores consideran que la desaparición del formato físico limitará derechos como la posibilidad de coleccionar videojuegos, prestar copias o revender títulos una vez completados. Otros creen que depender exclusivamente de las tiendas digitales supondrá un cambio importante en la forma de consumir videojuegos.
Con el formato digital consolidándose como la principal vía de distribución, el anuncio de Sony marca un nuevo capítulo en la historia de PlayStation y confirma un cambio que la compañía llevaba preparando desde hace muchos años.









