En una industria dominada por el multijugador, los mundos abiertos infinitos y las mecánicas de moda, Cairn ha decidido escalar por una ruta completamente distinta… y le ha salido redondo. El nuevo juego del estudio independiente francés The Game Bakers (Furi, Haven) ha debutado con un éxito rotundo, superando las 200.000 copias vendidas en su primer fin de semana tras su lanzamiento el pasado 29 de enero en PS5 y PC.
La cifra resulta especialmente llamativa si se tiene en cuenta la naturaleza de la propuesta: una experiencia para un solo jugador, exigente, sin cooperativo online, sin roguelite y sin concesiones al ritmo acelerado habitual del mercado. Cairn apuesta por la escalada como eje central de su diseño, con un enfoque físico, meticuloso y casi contemplativo, y aun así ha logrado conectar con un público mucho más amplio de lo que muchos esperaban.
Un estreno sólido también en Steam
El buen arranque comercial se ha reflejado con claridad en Steam. Durante el fin de semana, Cairn se coló en el Top 10 global de juegos más vendidos, llegando a alcanzar el puesto 9 en algunos momentos, y situándose además como el cuarto título más deseado de la plataforma. En cuanto a actividad, el juego rozó los 15.000 jugadores simultáneos, una cifra notable para una propuesta tan especializada y desafiante.
Estos datos confirman que el interés no ha sido puntual ni impulsado únicamente por la curiosidad inicial, sino por un boca a boca muy positivo y una recepción crítica sólida.
El peso del prestigio… y del riesgo creativo
Desde The Game Bakers reconocen que parte del éxito se apoya en la reputación que el estudio ha construido a lo largo de los años. Furi se convirtió en un título de culto gracias a su combate preciso y su identidad audiovisual, mientras que Haven demostró su capacidad para explorar experiencias más íntimas y narrativas. Con Cairn, el estudio vuelve a cambiar de registro, pero mantiene una constante: apostar por ideas claras y diferenciadas, aunque no sean las más comerciales a priori.
A ello se suma un contexto favorable. En los últimos meses, la aparición de otros juegos centrados en la escalada y la exploración vertical ha despertado el interés de parte del público por experiencias más pausadas, físicas y centradas en la tensión del movimiento y la toma de decisiones.
Una prueba de que aún hay espacio para propuestas distintas
El éxito inicial de Cairn envía un mensaje claro: todavía hay espacio en el mercado para juegos de autor, bien ejecutados y con personalidad, incluso cuando se alejan de las tendencias dominantes. En un panorama cada vez más homogéneo, la aventura de escalada de The Game Bakers ha demostrado que asumir riesgos creativos puede ser también una vía hacia el éxito comercial.
Habrá que ver cómo evoluciona su recorrido en las próximas semanas, pero por ahora, Cairn ya puede considerarse una de las sorpresas más agradables del año.









