Las turbulencias internas de Ubisoft empiezan a tener consecuencias visibles en su calendario de lanzamientos. Tras anunciar un profundo proceso de reestructuración, la compañía francesa ha confirmado retrasos, cancelaciones y despidos que afectan directamente a varias de sus franquicias más importantes. Entre los proyectos señalados, uno destaca por encima del resto: el remake de Assassin’s Creed IV: Black Flag, que podría haberse retrasado hasta un año completo.

Reorganización interna… y daños colaterales

Ubisoft ha comunicado la creación de nuevas Creative Houses, una reestructuración pensada para reorganizar el desarrollo de sus grandes sagas y mejorar la calidad de sus lanzamientos a largo plazo. Sin embargo, el movimiento llega acompañado de decisiones difíciles:

  • Despidos

  • Cancelaciones de proyectos

  • Retrasos significativos en varios títulos

Entre los juegos afectados se encuentra un título no anunciado, inicialmente previsto para el ejercicio fiscal 2026, que ahora pasa al FY27, comprendido entre el 1 de abril de 2026 y el 31 de marzo de 2027.

Según la información manejada por Insider Gaming y otros medios especializados, el único proyecto que encaja plenamente en esta descripción es el remake de Assassin’s Creed IV: Black Flag, lo que apunta a que será uno de los principales damnificados por este cambio de rumbo.

Un lanzamiento que parecía inminente

El periodista Tom Henderson ha añadido más contexto a la situación a través de redes sociales. Según sus fuentes, el plan original era lanzar el remake en formato digital durante el mes de marzo, con el juego entrando en fase gold a principios de febrero.

Ese calendario habría sido descartado en favor de un mayor pulido, lo que habría provocado un retraso indefinido que encaja perfectamente con el desplazamiento al próximo año fiscal. De confirmarse, el juego no vería la luz hasta algún punto antes de marzo de 2027.

Demasiadas señales… que ahora encajan

La posibilidad de un lanzamiento cercano no era una simple suposición. En los últimos meses habían aparecido pistas claras de que el proyecto estaba avanzado:

  • Clasificación por edades de PEGI en Europa

  • Confirmación del nombre oficial: Assassin’s Creed Black Flag Resynced

  • Rumores persistentes sobre su presentación inminente

Todo ello hace que el retraso resulte aún más llamativo y refuerza la idea de que Ubisoft ha optado por reiniciar prioridades en lugar de cumplir con su calendario original.

Un remake especialmente esperado

Lanzado originalmente en 2013, Assassin’s Creed IV: Black Flag está considerado por muchos fans como uno de los mejores títulos de toda la saga, gracias a:

  • Su ambientación caribeña

  • El combate naval

  • El enfoque en la vida pirata

El remake llevaba años siendo objeto de rumores, convirtiéndose en uno de los proyectos más esperados por la comunidad. Precisamente por eso, su retraso tiene un impacto simbólico importante.

Un año negro para Ubisoft

Este revés se suma a otras decisiones recientes que reflejan el delicado momento que atraviesa la compañía:

  • Cancelación definitiva del remake de Prince of Persia: Las Arenas del Tiempo

  • Cierre de tres nuevas IP no anunciadas

  • Cancelación de un proyecto para móviles

Todo ello en un contexto financiero complicado: Ubisoft estima que perderá alrededor de 1.000 millones de euros este año fiscal, lo que equivale aproximadamente a 1.090 millones de dólares estadounidenses (USD).

Calidad antes que prisas… ¿o falta de rumbo?

De cara al público, Ubisoft justifica los retrasos como una apuesta por elevar los estándares de calidad y maximizar el valor a largo plazo de sus juegos. Sin embargo, la acumulación de cancelaciones y cambios de calendario también refleja una compañía en pleno reajuste, tratando de recuperar estabilidad tras varios lanzamientos irregulares y resultados comerciales por debajo de lo esperado.

Por ahora, el remake de Assassin’s Creed IV: Black Flag sigue sin fecha oficial. Pero todo apunta a que los fans deberán armarse de paciencia si quieren volver a surcar los mares del Caribe.

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