Las próximas consolas de Sony y Microsoft empiezan a dejar entrever algunos de sus secretos técnicos. Una nueva filtración asegura que tanto PlayStation 6 como Xbox Project Helix ya tendrían prácticamente definido el diseño de sus respectivos chips y, además, habría puesto sobre la mesa una de las cifras que más curiosidad despiertan cuando se habla de nueva generación: los TFLOPS de potencia gráfica.

Según la información compartida por KeplerL2, conocido por sus filtraciones relacionadas con hardware, los chips de ambas consolas estarían preparados para iniciar su fase de fabricación. El dato, de ser correcto, significaría que Sony y Microsoft habrían avanzado considerablemente en el desarrollo de sus próximas plataformas, aunque todavía quedarían diferentes etapas de validación antes de llegar a una producción masiva.

La información procede de una filtración publicada en NeoGAF, por lo que las especificaciones no deben considerarse confirmadas oficialmente. De acuerdo con KeplerL2, los diseños podrían experimentar modificaciones si durante las primeras pruebas de fabricación apareciera algún problema relacionado con el silicio.

Project Helix tendría 56 TFLOPS frente a los 40 de PS6

La cifra más llamativa de la filtración está relacionada con la potencia de cálculo gráfico. Según KeplerL2, la futura Project Helix de Microsoft alcanzaría aproximadamente 56 TFLOPS, mientras que PlayStation 6 se situaría en torno a los 40 TFLOPS.

Sobre el papel, esto supondría que la próxima Xbox tendría aproximadamente un 40 % más de capacidad de cálculo tradicional que PS6. Sin embargo, convertir directamente esta diferencia en un porcentaje de rendimiento en videojuegos sería una simplificación excesiva, especialmente en una generación en la que tecnologías como el ray tracing, la reconstrucción de imagen y la generación de frames tendrán un papel cada vez más importante.

Los TFLOPS sirven principalmente como una referencia de la capacidad de cálculo bruto de una GPU, pero no determinan por sí solos el rendimiento que veremos en los juegos. La arquitectura, las frecuencias, el ancho de banda de memoria, la caché, las unidades especializadas y las herramientas de desarrollo pueden modificar considerablemente el resultado final.

Los TFLOPS ya no cuentan toda la historia

La importancia relativa de los TFLOPS ya se ha podido comprobar en generaciones anteriores. Un ejemplo especialmente conocido es el de PS3 y Xbox 360: sobre el papel, la consola de Sony tenía determinadas ventajas de capacidad de cálculo, pero numerosos juegos multiplataforma funcionaban mejor en Xbox 360, especialmente durante los primeros años.

La razón estaba relacionada, entre otros factores, con la arquitectura de PS3 y la complejidad de desarrollar para ella. Con el tiempo, los estudios aprendieron a aprovechar mejor el hardware de la máquina, pero el ejemplo sirve para recordar que la potencia teórica de una consola y su rendimiento real no son exactamente lo mismo.

En la próxima generación, además, habrá todavía más elementos que complicarán cualquier comparación basada exclusivamente en TFLOPS. Tecnologías de reescalado mediante inteligencia artificial, reconstrucción de imagen, generación de frames, suavizado avanzado y trazado de rayos pueden utilizar hardware especializado que no queda reflejado directamente en una cifra de potencia de cálculo tradicional.

Por ese motivo, dos GPU con una cantidad similar de TFLOPS pueden ofrecer resultados muy diferentes dependiendo de cómo estén diseñadas sus arquitecturas y de qué tecnologías puedan utilizar los desarrolladores.

Mark Cerny ya ha advertido sobre las limitaciones de la fuerza bruta

Esta evolución tecnológica también encaja con declaraciones anteriores de Mark Cerny, arquitecto principal de PlayStation. El responsable de PS5 ha hablado en los últimos años sobre las limitaciones de utilizar únicamente un aumento de potencia bruta para conseguir mejores gráficos.

La idea de fondo es que simplemente multiplicar la capacidad de cálculo no garantiza una mejora proporcional en la experiencia final. En una generación en la que la reconstrucción de imagen, el ray tracing y otras técnicas de renderizado avanzado tendrán cada vez más protagonismo, el diseño de la arquitectura puede resultar tan importante como el número de TFLOPS.

Esto explica por qué las cifras filtradas de 40 y 56 TFLOPS son interesantes como referencia, pero todavía no permiten determinar qué consola ofrecerá un rendimiento superior en todos los escenarios.

PS6: Zen 6, arquitectura gráfica personalizada y PSSR

La filtración también proporciona supuestas especificaciones adicionales de PS6. Según estos datos, la consola utilizaría una APU de AMD con un procesador basado en Zen 6 y una GPU con una arquitectura derivada de RDNA 5, aunque personalizada específicamente para Sony.

La configuración filtrada quedaría de la siguiente manera:

CPU: AMD Zen 6.

GPU: arquitectura AMD semi-RDNA 5 personalizada.

Potencia de cálculo: 40 TFLOPS.

Memoria: 30 GB GDDR7.

Bus de memoria: 160 bits.

Ancho de banda: 640 GB/s.

Reescalado: PSSR, la tecnología de reconstrucción de imagen desarrollada por Sony.

La presencia de PSSR tendría especial importancia, ya que Sony ya ha demostrado con PS5 Pro que considera las técnicas avanzadas de reconstrucción de imagen una pieza fundamental para aumentar la calidad visual sin depender exclusivamente de una resolución nativa extremadamente elevada.

Project Helix todavía es mucho más desconocida

En el caso de Xbox Project Helix, la información disponible es considerablemente más limitada. La filtración apunta igualmente a una APU de AMD y a un procesador basado en Zen 6, mientras que la GPU utilizaría una arquitectura RDNA 5.

La principal cifra disponible sería la de 56 TFLOPS, aunque todavía no se conocen datos equivalentes sobre memoria, ancho de banda, frecuencias, caché o las unidades especializadas que podría incorporar el sistema.

Precisamente por eso, cualquier comparación directa entre Project Helix y PS6 debe tomarse con cautela. Conocer únicamente los TFLOPS no permite saber cómo se comportarán dos arquitecturas completas en diferentes juegos y situaciones de renderizado.

¿A qué equivaldrían frente a las consolas actuales?

Si se utiliza únicamente la potencia de rasterización tradicional como referencia, los números filtrados permitirían establecer algunas comparaciones aproximadas con las máquinas actuales.

Los 56 TFLOPS de Project Helix representarían, según los cálculos incluidos en la filtración, una capacidad de rasterización equivalente a casi cinco Xbox Series X y alrededor de 14 Xbox Series S. En el caso de PS6, los 40 TFLOPS equivaldrían aproximadamente a cuatro PS5 y unas 2,4 veces la potencia de PS5 Pro bajo esta misma métrica.

Sin embargo, estas equivalencias deben entenderse exclusivamente como una comparación matemática de potencia de cálculo, no como una predicción de rendimiento real. Una consola moderna puede conseguir resultados muy diferentes gracias a una arquitectura más avanzada y a hardware dedicado para determinadas tareas.

La comparación con las GPU de PC también tiene muchos matices

La filtración permite hacer otra comparación interesante con el mercado de PC, aunque nuevamente debe tomarse únicamente como una referencia aproximada.

Según los cálculos mencionados, Project Helix tendría una potencia de rasterización tradicional cercana a una NVIDIA GeForce RTX 5080 y superior a una AMD Radeon RX 9070 XT. Por su parte, los 40 TFLOPS de PS6 la situarían aproximadamente cerca de una GeForce RTX 5070 Ti y por encima de una Radeon RX 9070.

Estas comparaciones no significan que una PS6 o una Project Helix vayan a rendir exactamente como esas GPU de PC. Las diferencias de arquitectura, memoria, drivers, sistema operativo, API y optimización específica de los juegos hacen que los TFLOPS no puedan utilizarse para establecer una equivalencia directa entre una consola y una tarjeta gráfica independiente.

Los chips podrían estar entrando en una fase decisiva

Si la información de KeplerL2 resulta correcta, el hecho de que los diseños de los chips estén prácticamente terminados sería un paso importante para ambas compañías. Después de las primeras fases de fabricación llegarían procesos de validación del silicio y comprobación del sistema, antes de alcanzar la producción y el ensamblaje a gran escala.

Este calendario también vuelve a alimentar las especulaciones sobre un posible lanzamiento de PS6 y Project Helix en 2027. En el caso de Sony, los rumores también apuntan a que la compañía podría acompañar la nueva consola de sobremesa con una nueva máquina portátil, mientras que Microsoft está planteando Project Helix como una plataforma capaz de estrechar todavía más la relación entre PC y consola.

Por ahora, ninguno de estos detalles técnicos constituye una ficha oficial completa de las próximas consolas. Lo que sí muestran estas filtraciones es que tanto Sony como Microsoft estarían avanzando en una nueva generación basada en hardware de AMD, con arquitecturas mucho más avanzadas y un mayor protagonismo de las tecnologías de renderizado asistido.

Si las cifras de 40 TFLOPS para PS6 y 56 TFLOPS para Project Helix terminan siendo correctas, la diferencia de potencia bruta será uno de los elementos más comentados de la nueva generación. Pero el verdadero salto tecnológico probablemente dependerá de mucho más que esa cifra: arquitectura, memoria, ray tracing, reconstrucción de imagen, generación de frames, herramientas de desarrollo y optimización serán igualmente determinantes cuando ambas máquinas lleguen finalmente al mercado.

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