La decisión de Sony Interactive Entertainment de dejar de fabricar juegos físicos para PlayStation a partir de enero de 2028 continúa generando una fuerte polémica. A las críticas de jugadores, coleccionistas y comercios especializados se suma ahora una nueva reacción desde el ámbito político.

El Partido Ágora ha anunciado la presentación de una denuncia ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), al considerar que la futura distribución exclusivamente digital de los videojuegos de PlayStation podría derivar en una situación de abuso de posición dominante.

La denuncia ya ha sido presentada ante la CNMC

Según ha explicado la formación política, la denuncia ha sido registrada a través de la sede electrónica de la CNMC, organismo encargado de velar por la competencia en los mercados españoles.

El Partido Ágora asegura que esta iniciativa busca respaldar las protestas surgidas tras el anuncio de Sony y defender los intereses de los consumidores que prefieren seguir comprando videojuegos en formato físico.

Desde la formación consideran que la desaparición de los discos limitará las opciones de compra de los usuarios y modificará de forma significativa el funcionamiento actual del mercado.

Temor a un posible monopolio en la distribución digital

Uno de los principales argumentos de la denuncia gira en torno al control de la distribución de videojuegos.

El Partido Ágora sostiene que, si todos los títulos para PlayStation pasan a venderse únicamente mediante PlayStation Store, Sony concentraría completamente la comercialización de sus videojuegos digitales.

Según recoge el escrito presentado ante la CNMC, esta situación "puede desembocar en una situación de monopolio", afectando tanto a los consumidores como al funcionamiento competitivo del mercado.

La formación considera que la desaparición del formato físico eliminaría la posibilidad de adquirir los juegos en comercios tradicionales o beneficiarse de la competencia entre diferentes distribuidores.

La denuncia cita la legislación española y europea

Como parte de su argumentación, el Partido Ágora solicita que se estudie si la actuación de Sony podría constituir un supuesto de abuso de posición dominante.

Para ello, hace referencia al artículo 2 de la Ley de Defensa de la Competencia y al artículo 102 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, normas que regulan este tipo de prácticas cuando una empresa utiliza su posición en el mercado de forma perjudicial para la competencia.

Será ahora la CNMC quien determine si existen motivos suficientes para iniciar algún tipo de investigación sobre este asunto.

"PlayStation debe escuchar a los jugadores"

El presidente del Partido Ágora, David Ingelmo, también ha querido pronunciarse públicamente sobre la situación.

Según explica, la desaparición del formato físico supondrá que los usuarios ya no puedan elegir dónde comprar sus videojuegos, dependiendo exclusivamente de la tienda digital de Sony.

En sus declaraciones, Ingelmo afirma que "PlayStation debe escuchar a los jugadores" y reclama que la compañía ofrezca alternativas que permitan mantener diferentes opciones de compra para los consumidores.

Asimismo, ironizó sobre su relación con Sony como creador de contenido, señalando que probablemente recibirá menos claves de juegos tras esta iniciativa, aunque insiste en que considera necesario defender los intereses de la comunidad.

Un debate que sigue creciendo

El anuncio de Sony continúa alimentando un intenso debate dentro de la industria del videojuego.

Mientras una parte del sector considera que la transición al formato digital responde a la evolución natural del mercado y a los nuevos hábitos de consumo, otros jugadores muestran su preocupación por la posible desaparición del mercado de segunda mano, la pérdida del coleccionismo y la dependencia de una única plataforma de distribución.

Por el momento, Sony no se ha pronunciado públicamente sobre esta denuncia, por lo que habrá que esperar para conocer si la compañía responde a las acusaciones o si la CNMC decide dar algún paso adicional respecto a la reclamación presentada por el Partido Ágora.

Sea cual sea el desenlace, la decisión de abandonar el formato físico sigue generando reacciones en distintos ámbitos y promete seguir siendo uno de los temas más controvertidos del sector durante los próximos meses.

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